Costumbres en el Mercado Chino
El pueblo chino es laborioso e inteligente,
gente hospitalaria y cortés que brinda
toda su cultura a los visitantes que acuden
al país, pero esta cortesía
nada tiene
que ver con la occidental, ya que es siempre
muy ritual. Los chinos tienen
costumbres muy peculiares: al saludarse no
está bien visto besarse ni abrazarse,
pues no expresan sus sentimientos en público.
Oficialmente está prohibido dar propinas,
pero en los hoteles las aceptan con
normalidad, así como guías o
conductores de autobuses en trayectos largos.
Cuando se entregan tarjetas
de visita, es muy importante tomarla por las
esquinas de la misma con las dos manos y no
tirarla nunca por encima de la mesa o tomarla
con una mano. Nunca se debe poner el dedo
encima del nombre de la persona, ya que consideran
que el nombre escrito es el reflejo del alma
de la persona. Por ese motivo, es conveniente
no realizar anotaciones sobre las mismas.
Las tarjetas deben guardarse preferentemente
en el bolsillo de la camisa; de esta forma,
al estar cerca del corazón, interpretan
que se tienen buenos sentimientos hacia ellos.
Nunca se debe guardar una tarjeta por debajo
de la línea de la cintura, ya que
cualquier chino lo va a interpretar como un
grave desprecio.
El té para los chinos es un ritual.
Lo toman a todas horas, siempre sin azúcar.
En cuanto a los obsequios, se debe ser generoso
pero discreto, ya que la
ostentación es algo que no está
muy bien visto en la sociedad china. Los regalos
nunca se abren en presencia de la persona
que lo ha dado.
En materia de temas de conversación,
a los Chinos les encanta hablar de sus
hijos y que la persona que habla con ellos
les hable de los suyos.
No es sorprendente que los
chinos lleven las uñas de los dedos
meñiques
exageradamente largas. Para ellos una persona
con uñas largas en los dedos
meñiques es alguien respetable y que
se gana la vida con una actividad no
manual.
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