Cuando
nos entrevistamos, muchas veces no reparamos en que no
solamente estamos yendo a una entrevista de trabajo,
sino más que todo a una real negociación.
Una entrevista
de trabajo estresa hasta al más sereno
inteligente y racional de los profesionales. Claro,
es que puede cambiar la vida de una persona y hasta
su fortuna...
Como la persona que se va a entrevistar sabe inconscientemente
que este tema de la entrevista es crucial y decisivo,
la tendencia -normal- es que este hecho genere ansiedad,
la que se produce de manera más acentuada
en la etapa previa a la entrevista laboral.
Variables como el estar desempleado (o estar a punto
de estarlo...) también acentúan la
ansiedad y el stress previo a la entrevista.
la entrevista
de trabajo se torna vital
por el simple hecho que la vida de uno estará
supeditada a múltiples factores que dependen
del “buen o mal trabajo” al que usted
quiera o pueda acceder. La entrevista pasa a convertirse
en una suerte de flamante puerta de entrada para
el óptimo desarrollo de su propia carrera.
La entrevista no sólo
es crucial cuando se trata de cambiar
de una empresa a otra, ya que ésta puede
incluso realizarse al interior de su organización,
para una promoción o acceso a otra área;
además, pueden ser múltiples las entrevistas
en cualquiera de los casos y, para complicar más
el asunto, son casi siempre con diversos tipos de
entrevistadores. Sí, aquellos que saben entrevistar
y aquellos que no lo saben hacer con pericia y que,
por ello, llevan mal la entrevista, afectando incluso
los resultados de contratación final.